Panathinaikos 0 - Barcelona 3

El Barcelona certificó su pase a los octavos de final de la Liga de Campeones con una goleada ante el Panathinaikos en el Spiros Louis de Atenas por cero goles a tres. Los de Guardiola sellaron su billete para la siguiente ronda como primeros de grupo tras un partido en el que fue claro dominador desde el principio hasta el final. El triunfo sirvió también para romper la mala racha culé, que acumulaba un año sin ganar en el torneo como equipo visitante. El conjunto local tan sólo gozó de una oportunidad durante los noventa minutos, fue de Cissé y la desbarató un genial Valdés . Pedro abrió el marcador poco antes de la media hora de juego. Tras el descanso, Messi y de nuevo Pedro certificaron la goleada del conjunto azulgrana.

El viaje del Barcelona a Grecia tenía un único y claro objetivo, cerrar su pase a octavos de final y hacerlo como primero de grupo. Tras la derrota del Copenhague en Rusia, a los azulgranas les bastó con obtener la victoria ante el Panathinaikos en el Estadio Olímpico de Atenas, escenario de infausto recuerdo para ellos. Guardiola salió con todo lo disponible con la idea de finiquitar lo antes posible el choque y poder dar descanso a algunos de sus jugadores de cara al Clásico del próximo lunes. Los tres puntos sirvieron también para poner fin a la mala racha de un año sin ganar en Champions como visitante. Ante ellos, un equipo dirigido por Jesualdo Ferreira, un hombre que no llegó a probar el veneno culé en la Liga al ser despedido por el Málaga. Sus esperanzas las depositó en la construcción de Katsouranis y Gilberto Silva y en la velocidad y potencia de Luis García y Cissé, todo ello para intentar morder a la contra.

Los de Guardiola se hicieron con el dominio del balón y el tempo del partido desde el pitido inicial, como era previsible. Mientras tanto, su rival se mostró cómodo así y efectuó un intenso y total repliegue de líneas buscando robar y salir rápido al ataque. El conjunto griego desechó la opción de acompañar su ultradefensivo juego con algo de presión sobre los jugadores del equipo rival. Así, se pudo ver a un Barcelona cómodo con la pelota en los pies y que buscó con paciencia huecos en la zaga helena. Los de Ferreira fueron conscientes de que intentar salir con el balón jugado ante el conjunto español era casi un sinónimo de suicidio y optaron por balones largos buscando a Luis García y a Cissé. A medida que transcurrieron los minutos el Panathinaikos comenzó a ejercer presión sobre los azulgranas en los metros finales, lo que descolocó a los barcelonistas y lo que les hizo mostrarse incómodos sobre el terreno de juego.

Pese al dominio del conjunto catalán, a los veinte minutos de partido el Panathinaikos gozó de la primera ocasión clara de peligro. Cissé, en posición franca para inaugurar el marcador, se encontró con un espléndido Valdés. El susto ayudó a que el Barcelona se atascara aún más y se viese envuelto en un carrusel de imprecisiones dando muestras de falta de velocidad y más estáticos que de costumbre. Cinco minutos después de la ocasión local, el Barça respondió con un disparo desde fuera del área de Adriano que obligó a Tzorvas a emplearse a fondo para despejar a córner. Acto seguido, una perfecta pared entre Dani Alves y Pedro acabó significando el primer gol del partido, obra del futbolista canario. Con el tanto, el panorama cambió de forma radical para el equipo español, que continuó con la misma tónica dominante pero ya sin la presión del resultado. Por contra, el Panathinaikos necesitaba reaccionar para no verse fuera de la Liga de Campeones y de la Europa League.

Tras el intermedio, nada cambió y el Barcelona continuó como dominador absoluto del balón y del partido. Las intenciones del conjunto griego, que seguía agazapado atrás intentando a salir al contragolpe sin éxito, no tenían explicación alguna teniendo en cuenta que con ese resultado estaba muerto en todas las competiciones europeas. Aún así, Ferreira no hizo nada por darle la vuelta a la tortilla para que su equipo se aproximara más al área de Valdés. Los veinte últimos minutos de la primera mitad, que fueron un absoluto monólogo culé, tuvieron su continuación en la reanudación con varias oportunidades claras de los de Guardiola para sentenciar. Valgan de ejemplo un potente disparo de Adriano que desbarató Tzorvas y un penalti no señalado por Gianluca Rocchi cometido sobre Villa.

El Barcelona fue de menos a más y, a poco menos de media hora para el pitido final, sentenció el partido. Una jugada de libro en la que intervinieron Xavi, Iniesta, Adriano y Messi significó el segundo gol del encuentro, obra del delantero argentino. El tanto de la 'Pulga' fue un certero balazo en el ánimo del conjunto griego que acabó con todas sus opciones. Desde ese momento los de Guardiola jugaron a placer, a velocidad de crucero y sin forzar la máquina. Aún así, Pedro logró su segundo gol del partido y tercero de los suyos para borrar de la mente de su rival cualquier atisbo de esperanza. A falta de veinte minutos para el final Guardiola retiró a dos de sus puntales, Piqué y Xavi dejaron su sitio a Abidal y Keita. El conjunto español certificó su pase a octavos de final de la Liga de Campeones como líder del grupo D y desde el pitido final ya tiene la mente puesta en el Clásico del lunes ante el Real Madrid . El Panathinaikos se queda sin opciones en la Champions y se queda fuera también de la Europa League.

Fuente: As.com

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Noticia enviada por: Cop

Noticia publicada: 24-11-2010

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